Tiempo de no hacer nada

Unos minutos libres al día pueden hacer la diferencia entre una buena o mala calidad de vida. En México especialmente, algunos empleados asumen posiciones como las de no salir de la oficina hasta que lo haga el jefe, aunque él haya llegado más tarde o aunque ya hayamos cumplido con nuestro trabajo. Esto sucede, sobre todo, cuando no vemos el trabajo como un medio, sino como un fin.

Una típica empresa mexicana

Martha, especialista en medir y mejorar el clima laboral, llegó por pedido de una empresa al área de proyectos, donde se hacían los planos de la inmobiliaria. Lo primero que descubrió es que los empleados no se tomaban ningún descanso durante la jornada. Con los días, vio también que al menos 80% de ellos comía en su puesto y, al revisar los documentos en Recursos Humanos, se quedó alarmada porque el promedio de vacaciones que tomaban anualmente no excedía la semana. En pequeñas pláticas con los empleados, fue viendo que el nivel de estrés estaba a punto de estallar y que confundían el trabajo excesivo con el éxito.

“La eficiencia en el trabajo”, les decía, “crecerá si toman minutos libres varias veces al día para escuchar música, leer algo que no tenga que ver con las actividades obligatorias, revisar redes sociales, conversar con un colega o tomar un café. Según los expertos, el cerebro requiere un tiempo de descanso para producir sus ideas más innovadoras”. Por ello, las mejores ideas suelen surgir en las mañanas, a la hora del baño, o en días de vacaciones.

Técnica Pomodoro

Este método, desarrollado por Francesco Cirillo a fines de los años ochenta, se enfoca en mejorar la administración del tiempo. Los lapsos se miden con un temporizador, y se distribuyen en intervalos —pomodoros— indivisibles de 25 minutos de actividad seguidos de cinco minutos de descanso.

El foco de un pomodoro se centra en una sola actividad. Debes eliminar las interrupciones —anótalas rápidamente para atenderlas luego—. Aunque los tiempos están definidos, cada persona los puede ajustar hasta alcanzar su mejor rendimiento.

Beneficios: las pausas ayudan a mejorar la agilidad mental, nos hacen aprovechar el tiempo, eliminando los estados de ansiedad, y permiten una focalización mayor en la tarea a hacer.

Este es solo un método, pero hay muchas formas de organizar la rutina para que, al terminar el día, todavía tengamos ganas de dar un paseo, ir al cine o cenar con un amigo. Todos podemos conseguirlo.

Fuentes

Miami Business School

OCDE

Categorías Destacados Siempre alerta tips y consejos útiles